Corre el año de 1805 y tras la muerte de Francisco Romero, vecino de Canedo. Su esposa Ana María Pérez redacta un poder a favor de su hermano Lorenzo Pérez.

En este, otorga todo su poder a Lorenzo para que realice todas las diligencias que considere pertinentes. Pues como consecuencia de su edad y escasa instrucción, no puede desplazarse a la ciudad del Ferrol ella misma. Ya que en 1804 su hijo Santiago Romero Pérez, cabo 1º de granaderos, en los batallones del Real Cuerpo de la Marina. Se embarcó como guarnición del bergantín Príncipe de Asturias, con dirección a La Habana. Este buque cuenta con 112 cañones y tres puentes. Donde se encuentra al servicio de S. M. realizando méritos para su ascenso. Y desde ese momento, (16 meses) no percibe las asignaciones y sueldos que le corresponden. Lo que le priva de llevar una vida digna pasando muchas carencias y estrecheces. Este poder esta firmado por los representantes de Canedo en ese momento, el juez-Francisco Otero y el regidor-José Capdevila, actuando como testigo Antonio de la Granja y Rosón.
Lorenzo, es sargento mayor de la marina, destinado en comandancia general del Ferrol. Reside en Puente Deume, donde se encarga de la gestión y cargas de los buques de la marina en dicho puerto. Atendiendo a las demandas de su hermana, envía varios oficios al caballero tesorero de la comandancia y la tesorería general de la marina, así como a otras instancias. Intentando resolver y paliar las carencias de su sobrino.

Santiago pertenecía a la élite del cuerpo de la marina (hoy infantería de marina). Como cabo de su unidad mandaba la escuadra de granaderos en su compañía, compuesta por 11 soldados. Siempre iban al frente de la tropa, lazando granadas sobre el enemigo. Intentando romper sus líneas, facilitando el avance a los fusileros de su compañía. Como distintivos de su uniforme, un emblema con una bomba explotando, una bolsa para las granadas y una pequeña hacha en su cintura. En las mangas llevaban una sardineta ( pieza donde se rascaban los fósforos para encender las granadas) y que en la actualidad es distintivo de la infantería de marina española. Estas fuerzas estaban encargadas de la defensa de los puertos y arsenales de la marina, además de ir embarcados en los buques para su defensa y posibles abordajes. Creemos que este personaje pudiera ser el mismo que desembarcó en Cádiz en 1830. Procedente de La Habana con el grado de teniente en el navío de guerra Guerrero. Si bien, suponemos que ya había regresado en otras ocasiones a España.
En el cuadro el granadero Martín Álvarez, 1797 batalla del Cabo de San Vicente. Siendo el último en defender la bandera del navío San Nicolás de Bari. Donde se aprecia en su uniforme las sardineras en las mangas y la bolsa de las granadas en el compañero tendido a sus pies.